Toda revolución tiene una chispa que la prende hasta que crece imparable. La revolución del baño de Crocket, nace de la mano de la resina de poliéster, el material con el que se fabrican todos nuestros platos de ducha. Pero, ¿por qué la resina? ¿qué características tiene este material para reemplazar a los que han aguantado décadas en nuestros baños? Sigue leyendo y lo averiguarás.

Un level up para el plato de ducha

Un level up para el plato de ducha

La resina de poliéster es para el mercado de los platos de ducha lo que fueron pantallas táctiles para la telefonía: un salto de calidad que ha llegado para quedarse. Sus cualidades la sitúan Tan por encima del resto de materiales de baño, sin disparar los precios de manera excesiva, que acabará por imponerse como la primera opción para cualquier ducha. En unos años, solo se podrán ver platos acrílicos o cerámicos en episodios de “Cuéntame”. Las principales cualidades de la resina de poliéster, son las siguientes:

Líquido en fabricación: se adapta a cualquier forma

La resina es un material líquido en fabricación. Esto facilita el poder darle cualquier tamaño y forma de manera muy sencilla, a diferencia de lo que sucede con otros materiales. Por ejemplo, a cerámica que requiere un proceso de tornado, o la piedra natural, de la que simplemente se pueden cortar grandes placas. Gracias a esta cualidad, los platos de ducha de resina son totalmente personalizables.

Extraordinaria resistencia

Una vez se solidifica, la resina pasa de ser maleable a ser sólida. Y en este estado se presenta como un material con una resistencia física increíble. Esto la convierte en el componente ideal para la fabricación de platos de ducha, tan expuestos a impactos, la temida caída de la botella de champú, que pueden dejarlos absolutamente inservibles. Un seguro de vida para tu cuarto de baño.

Coloreado en masa

A la hora de dar color a un plato de ducha, con la mayoría de los materiales no hay más opción que aplicar una capa de pintura por su superficie y rezar por que aguante bien el agua. En el proceso de fabricación del plato de ducha de resina, el color se aplica en la mezcla origen, permitiendo que agarre en todo el plato, no solo en la superficie. El plato será de el color que tu elijas, no estará pintado de él, una sutil diferencia que marca la frontera entre un buen producto y un producto de calidad sobresaliente.

Protección bacteriana, química y antideslizamiento

Las cualidades antibacterianas y químicas de los platos de ducha de resina también se aplican en su origen. Nos podemos imaginar la fabricación con base de resina de poliéster como una especie de poción mágica donde se van añadiendo las distintas propiedades que tendrá el producto final. Tal como se añadía el color, también se añade la capa de Gel Coat, que dará al producto su protección contra bacterias, químicos y desgaste por agua.

Lo mismo sucede con el tratamiento antideslizante, que en los productos fabricados con otro material se aplica como una capa superficial, y que con la resina de poliéster se aplica en la mezcla origen, para dar como resultado un producto final mejorado desde la primera hasta la última fibra.

Un acabado más estético

Presas fáciles del efecto halo, las personas nos enamoramos de lo que nos entra por los ojos. Y entre todas sus cualidades, la resina tiene una que realmente marca la diferencia: su diseño único. Si estás cansado del plato de ducha de aspecto tradicional, la resina es tu mejor aliada.

La resina es la llave maestra que abre la puerta del diseño y el interiorismo para una estancia olvidada como el cuarto de baño. Su proceso de fabricación permite que los platos de ducha tengan distintas texturas, colores, tamaños e incluso formas. Todo para crear la pieza única que encaje como un guante con tu baño.

La resina de poliéster ha llegado al mercado del baño para quedarse. No seas el último en unirte a esta revolución y da el salto de la mano de Crocket.

¿Preparado para dar el salto a Crocket?

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