Ventajas de cambiar una bañera por un plato de ducha

Anímate a cambiar tu vieja bañera por uno de nuestros platos de ducha de resina

A la hora de reformar el baño, una de las cuestiones esenciales es la decisión entre instalar una bañera o plato de ducha. La bañera tiene unas características que con el paso de los años se han ido convirtiendo en inconvenientes. En especial en las grandes ciudades, donde el problema del espacio es uno de los temas centrales en lo que a vivienda se refiere.

Ese es solo uno de los múltiples motivos por el que el plato de ducha ha ido ganando terreno a la bañera en los últimos años, pero hay muchos otros. Las principales ventajas de cambiar una bañera por un plato de ducha son:

·        Ahorro de agua.

·        Más espacio.

·        Mayor seguridad.

·        Más estética.

·        Mayor limpieza.

·        Mejor higiene.

·        Más barato.

·        Adaptado a personas con movilidad reducida.

 Seguro que nunca te habías planteado que un plato de ducha pudiera suponer tantas ventajas con respecto a la bañera ¡pero así es! A continuación, desarrollaremos punto por punto los motivos por los que el plato de ducha supone una ventaja con respecto a la bañera en cada uno de estos aspectos.

Menor gasto de agua

En un mundo cada vez más concienciado ecológicamente y ante los peligros del cambio climático, el ahorro de energía y agua es algo que tenemos cada vez más en cuenta. El ahorro energético se ha convertido en una prioridad dentro de nuestras sociedades y hay medidas que están a nuestro alcance para colaborar con un mundo más sostenible.  

En lo que se refiere al ahorro energético dentro de nuestro hogar, cambiar nuestra vieja bañera por un plato de ducha es una de las medidas más efectivas que podemos tomar. Una medida que supondrá un ahorro anual de cientos de miles de litros de agua.

Se calcula que llenar una bañera de tamaño estándar supone un gasto de 230 litros de agua, mientras que una ducha supone un aproximado de 10 litros por minuto. Una ducha de una duración estándar, unos cinco minutos, supondrá un gasto de 50 litros de agua, lo que significa un ahorro de 180 litros con respecto a la bañera.

Mejor gestión del espacio

El tamaño de la nueva vivienda se ha ido reduciendo en los últimos años, en especial en los grandes núcleos urbanos que aglutinan cada vez mayor parte de la población. Los antiguos pisos de 200 metros cuadrados con hasta 4 cuartos de baño ya son cosa del pasado, al menos en cuanto a nueva construcción se refiere. Así que la gestión de un espacio más reducido tiene una importancia capital a la hora de diseñar el interior de nuestras casas.

Por lo tanto, otra de las ventajas de cambiar una bañera por un plato de ducha está directamente relacionada con el espacio. A la hora de optimizar el nuestro, un plato de ducha cumplirá a la perfección con las mismas funciones básicas de una bañera, ganando unos metros extra para el baño u otra estancia de la casa.

Mayor seguridad

Cualquiera desea que su casa sea el espacio más seguro posible, libre de peligros o de accidentes. Y precisamente uno de los lugares más dados a accidentes es el cuarto de baño, debido a los altos niveles de humedad que suele tener. Otra de las ventajas que supone instalar un plato de ducha con respecto a una bañera es la seguridad.

Las bañeras son superficies más grandes, resbaladizas y con escaso agarre lateral en caso de un resbalón. Por el contrario, la ducha suelen ser espacios más estrechos y cerrados, donde el movimiento está más limitado y los resbalones son más improbables. Además, los últimos modelos de platos de ducha de resina son antideslizantes y por lo tanto, mucho más seguros. El cuarto de baño más seguro posible pasa sin duda por cambiar la bañera por un plato de ducha de resina.

Una solución más estética

Aunque habitualmente esté algo más abandonado en ese aspecto, el baño también puede ser una estancia para el diseño. Un plato de ducha, en especial uno de resina, es un elemento mucho más estético que una bañera.

Instalar una bañera condiciona el diseño del resto del baño. Debido a su tamaño, no solo será el elemento que más ocupe si no el que atraiga todas las miradas. La bañera, como veremos más adelante, es la solución de baño más cara, pero si además queremos que sea un objeto de diseño, el precio se puede disparar considerablemente. La alternativa es la clásica, blanca con un factor estético bajo.

Un plato de ducha es, por tamaño, mucho más versátil a la hora de encajarlo en cualquier diseño de interiorismo. Además, los platos de ducha de resina son de diseño, pueden encontrarse en varios colores y tienen un precio mucho más asequible que las bañeras. Una opción ideal si quieres convertir tu baño en una estancia no exenta de belleza,

Mayor y mejor limpieza

La limpieza es una de las tareas indispensables, pero a la vez más incómodas, que tenemos que hacer en nuestro hogar. Por eso, todo lo que sea facilitarnos esté ingrato trabajo, es bienvenido.

El plato de ducha es un elemento mucho más sencillo de limpiar que una bañera. En primer lugar, por lo más obvio, es más pequeño. Además su superficie es plana, sin ningún obstáculo como pueden ser las paredes en la bañera.

Las bañeras implican casi obligatoriamente el uso de alfombrillas de ducha para evitar resbalones, porque su superficie tiene un índice de resbaladicidad alto. Estas alfombrillas no supondrán un obstáculo más a la hora de la limpieza, si no que habitualmente son focos de suciedad, e incluso de bacterias.

El plato de ducha de resina es antideslizante, evitando estás antihigiénicas alfombrillas. Además, cuenta con una superficie de Gel Coat antibacteriana. Eso significa mayor higiene, pero también que no precisan el uso de limpiadores con productos químicos, basta con agua y jabón. Algo que agradecerá tanto nuestra piel como el medio ambiente.

Mayor funcionalidad

Siendo sinceros, ¿cuándo fue la última vez que te diste un baño? Una de las principales ventajas de la bañera, esos relajantes y largos baños de agua caliente, se reducen a la mínima expresión en la práctica. ¿De verdad tiene sentido condicionar todo el espacio de nuestro baño por un objeto que usaremos, en el mejor de los casos, una vez por semana?

La mayoría del tiempo utilizaremos la bañera a modo de un plato de ducha, pero sin las ventajas de este y con las incomodidades que esa ausencia suponen.

A no ser que seas un loco de los baños, que no puedas vivir sin ellos ¡dile adiós a tu bañera!

Mayor higiene

Otra de las principales ventajas de cambiar un plato de ducha por una bañera es la higiene. Cuando nos bañamos no hay flujo de agua, lo que provoca que estemos utilizando sobre nuestro cuerpo agua cada vez más sucia. Esto puede derivar en pequeñas infecciones, sobre todo si tenemos alguna herida abierta, no demasiado serias pero a todas luces innecesarias.

Además, como comentábamos en un punto anterior, las alfombrillas de uso casi obligatorio para evitar resbalones, son un foco continuo de suciedad, infecciones y hongos. Quitarlos de la ecuación es necesario para una experiencia de ducha higiénica, y para hacerlo es imprescindible un plato de ducha.

Una solución más económica

Nuestro bolsillo es uno de los principales puntos a tener en cuenta a la hora de elegir entre una bañera y un plato de ducha. Instalar una bañera, o sustituirla por otra, puede suponer un gasto hasta diez veces superior que cambiarla por un plato de ducha.

Además, ya hemos comentado el mayor gasto de agua que supone una bañera, algo que irá en contra del medio ambiente, pero también en contra de nuestro bolsillo.

La opción más económica, tanto en su instalación como para el día a día, es sin duda el plato de ducha.

Mejor adaptados a personas con movilidad reducida

Es inevitable que la accesibilidad se convierta en un factor a tener en cuenta a la hora de diseñar nuestro hogar, en especial cuando alcanzamos cierta edad Entrar y salir de la bañera puede suponer un reto importante cuando nuestra movilidad empieza a verse reducida. Por eso, el plato de ducha es una opción más recomendable para personas de la tercera edad, en especial si viven solas y empiezan a padecer esta movilidad reducida.

Además, los últimos modelos, como el plato de ducha de resina, son antideslizantes, con lo que evitaremos posibles resbalones que a edades avanzadas pueden derivar en un problema físico grave.

Todos estos motivos nos hacen considerar el plato de ducha como la opción óptima para cualquier baño, por encima de la bañera. Si además, unimos las características únicas del plato de ducha de resina Crocket, el resultado solo puede ser una nueva y mejorada experiencia para tu cuarto de baño. 

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